Conservemos la memoria histórica

RAÚL ESPINOZA AGUILERA(*)

2022-01-14T08:00:00.0000000Z

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IMAGEN CALIDAD DE VIDA / RELIGIÓN

Con frecuencia los ciudadanos olvidan casi completamente hechos históricos que han ocurrido en su país o en el mundo entero, pero tiene un carácter fundamental el conservar la memoria histórica para evitar caen en los mismos graves errores. Por ejemplo, ¿qué ha ocurrido con los gobiernos de la antigua U.R.S.S. (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), Venezuela, Cuba, Nicaragua, China? ¿Y qué podría ocurrir con el actual “socialismo a la mexicana”? Veamos algunos ejemplos. León Trotsky nació en Bereslavka, Ucrania el 7 de noviembre de 1879. Era de origen judío. Era impetuoso, irascible, enérgico y con capacidad de mando. Se dedicó al periodismo, a la política y era un brillante orador. Tenía amistades de la izquierda socialista que le recomendaron una serie de lecturas que lo afianzaron en sus convicciones. Era militante del comunismo. Recorrió media Rusia y pasó a Finlandia. A continuación, se introdujo en Europa Occidental con pasaportes falsos. Se interesó mucho por los intentos de Vladmir Lenin de derrocar al gobierno zarista. Decidió unirse a su causa, después de muchas discusiones ideológicas entre ambos. León Trotsky junto con José Stalin fueron los organizadores clave de la Revolución de Octubre, que permitió a los bolcheviques tomar el poder en noviembre de 1917 en Rusia. Trotsky fue el fundador del Ejército Rojo entre 1918 y 1924. Pero José Stalin y León Trotsky eran enemigos acérrimos ¿por qué? Porque tras la muerte de Vladimir Lenin, el 21 de enero de 1924, ambos se consideraban los más idóneos sucesores al frente del gobierno de la U.R.S.S., pero las presiones políticas de Stalin fueron más contundentes y Trotsky no tuvo más remedio que salir exiliado. Stalin mantuvo el temor de que Trotsky, en cualquier momento, regresaría a Rusia para vengarse. Así que el dictador decidió mandarlo eliminar. Entonces Trotsky tuvo que huir por numerosas ciudades de Europa y se inició una persecución. Hasta que México, bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas, el 7 de diciembre de 1936, le concedió asilo político. EL “TRO TSKYSMO” Trotsky, con su particular ideología, quería exportar la revolución comunista al resto de Europa bajo el nombre de “Trotskysmo” con su “Revolución Permanente”. Se oponía a la concepción centralista, con una estructura poco flexible e inmovilista de José Stalin. Estas posiciones ideológicas acentuaron sus antagonismos. Sin embargo, esas visiones políticas estaban destinadas al fracaso político y económico por oprimir las libertades ciudadanas, no reconocer los derechos ni la dignidad de las personas, ser sistemas políticos que rápidamente se anquilosaron en los que se cometieron gravísimos crímenes y serias injusticias en nombre “del bien de la causa”. Para mantener el poder político, los gobiernos socialistas o marxistas son capaces de mentir, violar los derechos humanos, meter en la cárcel injustamente a miles de personas o asesinar a todos aquellos que se opongan a su tiranía. Es el abismo insondable de la iniquidad humana. Por eso siempre deben de permanecer en la memoria histórica de los ciudadanos. (*) Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas por la UNAM y maestro en Comunicación por la Universidad de Navarra.

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